No podemos negar que una de las tendencias innovadoras a nivel mundial ha sido el progresivo reemplazo del combustible fósil en el transporte, por uso de electricidad en la movilidad. El uso de los vehículo eléctricos, o con tecnología llamada electromovilidad, llegó para quedarse.
En nuestro país, ha comenzado a implementarse aunque no con la fuerza que debiera según mi opinión. Chile, a diferencias de países como Estados Unidos, China y algunos países de Europa, no tiene una participación importante en el mercado hoy. Es la región metropolitana y principalmente en el rubro del transporte público, donde podemos ver el comienzo de lo que podría ser, la nueva era vehicular.
Un estudio del ministerio de energía realizado el año 2020 señalaba que para ese entonces circulaban alrededor de 900 autos eléctricos en todo el país y que se proyectaba que para el 2030 esta cifra aumentaría 80 mil vehículos eléctricos circulando en todo el territorio nacional.[1]
En abril del 2022 se vendieron 105 unidades, lo que significa un aumento del 144,2% frente al año anterior en el mismo mes, según lo indica la Asociación Nacional Automotriz, sin embargo, frente a la estrategia y proyección propuesta por el ministerio de energía, esta cifra es insuficiente aún. [2]
Chile tiene como meta llegar al 25% de vehículos eléctricos en el parque automotriz para el año 2030, y en mi opinión, creo que no se cumplirá.
Hay varios factores que podrían afectar el retraso de la participación de la electromovilidad en nuestro país, por ejemplo;
Hoy en Chile no existe un proyecto que otorgue facultades a los ministerios de energía para establecer estándares mínimos de eficiencia energética vehicular.
Los precios de los vehículos eléctricos siguen altísimos, no existen incentivos económicos o impositivos que fomenten una adopción beneficiosa para quienes los compran.
Existe además, un difícil acceso a la instalación de cargadores eléctricos para este tipo de vehículos en hogar particular, condominios y/o edificios.
La implementación que existe hoy para el uso de VE es inadecuada e insuficiente.
Creo que hoy, esta meta es ambiciosa y que para que se avance en esta materia, se requiere trabajo de todos los actores involucrados.
[1](Electromovilidad en Chile, Ministerio de energía, https://energia.gob.cl/electromovilidad/img/Estudio%20Electromovilidad%20Capital%20Humano.pdf, páginas 3)
[2](Ministerio de energía, estrategia Nacional de electromovilidad, https://energia.gob.cl/sites/default/files/estrategia_electromovilidad-8dic-web.pdf, páginas 3 a la 15)
Máximo Herrera Bastías

Coincido totalmente contigo,. Si bien la intención existe y ha sido declarada meta, hay brechas que debemos superar para lograrlas, así lo plantean distintos especialistas.
ResponderEliminarPodemos destacar que, referente a los precios y costos de los vehículos eléctricos, ya van avanzando con ciertas variables que permitirán incentivar la adquisición de estos vehículos, tales como:
- Rebaja transitoria en el permiso de circulación de vehículos eléctricos (VE) para favorecer la compra de los mismos.
- Modificación a la ley de generación distribuida para habilitar el vehicle-to-grid que permite a los vehículos eléctricos inyectar energía y que ésta les sea valorizada.
Lamentablemente, no es suficiente y, tal como mencionas, todavía no se ve el beneficio económico para el usuario (variable muy importante).
Esperemos que, a futuro, estas brechas sean atendidas.
No creo que Chile alcance la meta del 25%, debido a que un factor importante son los altos costos de capital inicial para adquirir este tipo de vehículos.
ResponderEliminarSegún Soledad Dell`Oro de Piamonte, considera que "es necesario democratizar los precios". Existe mucha diferencia de valor y hoy, los que pueden acceder a estos autos lo hacen porque tienen los medios o una profunda preocupación por el cuidado del medioambiente, no obstante, la mayoría de los usuarios no pueden pagarlos. De todas formas, cada vez hay más compradores que optan por estos modelos ecológicos y eso es una buena señal
Buen texto! Creo que una de las grandes barreras, adicionalmente a lo ya mencionado sobre los pocos incentivos a nivel gubernamental, es la infraestructura necesaria para la recarga de los vehículos eléctricos. Leí sobre un estudio realizado por la Universidad de Santiago, que indica que para el 2030 se debiese contar con aproximadamente 20.000 puntos para poder abastecer el requerimiento a la tasa de vehículos proyectadas a esa fecha.https://www.revistaei.cl/2021/04/13/electromovilidad-estudio-senala-que-se-necesitaran-130-000-puntos-de-recarga-a-2030/
ResponderEliminarHola! Para complementar tu publicación, creo que el tema de los cargadores o puntos de carga es muy relevante. En otros lugares del mundo se ha provocado un retroceso en la venta de Vehículos Eléctricos. Un ejemplo es España, que se enfrenta a una escasez de cargadores. España sigue estando muy por detrás en cuanto al número de cargadores necesarios, lo que puede ser una de las principales razones por las que la penetración del vehículo eléctrico sigue cayendo en ese país (según lo que he leído).
ResponderEliminarMe parece interesante tu análisis, y según yo, esta cifra en la que esperan que valla en aumento no se ha dado, ya que, los vehículos que se ofertan en el mercado tienen un alto valor con respecto a los vehículos tradicionales, es por ello que esta cifra no es notoria. En mi caso particular, no tengo los medios para costear un vehículo eléctrico aún por su alto valor comercial.
ResponderEliminarExcelente publicación, destacar además el hecho de que pongan la bibliografía del tema para seguir informándonos, ¿Cuál de los desafíos que nombraron con respecto a este tema les parece más importante, o que beneficiaria más resolver en un plazo corto de tiempo para fomentar el uso de estos productos?
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